Debemos adaptarnos para sobrevivir. Aunque nuestros conocidos rechacen o no crean en nuestra evolución, debemos insistir, confiar, avanzar, aceptar el miedo pero rechazar ser cobardes, encontrar nuevos aliados, nuevos territorios, y si nuestra pareja se resistiera al cambio, separarnos de ella.
Hay un momento en el que se deben cortar amarras neuróticas, abrir los blindajes, entrar en una nueva vida que por supuesto, al comienzo será difícil porque aún no la hemos explorado: tenemos la experiencia de oruga, pero no la de mariposa.”
Las Curanderas.